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Descubren niño sacrificado para Huitzilopochtli en Templo Mayor

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Por: Angélica Medina 26 Jul 2018

Al pie del Templo Mayor; arqueólogos y especialistas del INAH descubrieron un entierro infantil dedicado a Huitzilopochtli.


Descubren niño sacrificado para Huitzilopochtli en Templo Mayor

Al pie del Templo Mayor; arqueólogos y especialistas del INAH descubrieron un entierro infantil dedicado a Huitzilopochtli.

¡Otro hallazgo arqueológico en CDMX! El equipo de expertos conformado por Rodolfo Aguilar Tapia, Mary Laidy Hernández Ramírez y Karina López Hernández, junto con Jacqueline Castro Irineo; excavó durante seis meses el entierro de este infante. Los restos se encontraron acompañados de adornos corporales y símbolos relacionados con el Guerrero Celeste; lo cual confirma que niños eran sacrificados en nombre de esta deidad.

De acuerdo con un comunicadoHuitzilopochtli recibía este tipo de ofrendas cuando se deseaba conocer los desenlaces de las batallas importantes. Los hallazgos de la Ofrenda 176 arrojaron que los restos mortales del pequeño se colocaron a finales del siglo XV.

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El segundo entierro infantil dedicado a Huitzilopochtli

En 2005  se registró por primera vez el hallazgo de un niño sacrificado en honor al Dios de la Guerra (Ofrenda 111). Estos restos humanos generan nueva evidencia sobre la relación de los niños con dicha deidad. Localizados bajo el piso de la plaza oeste al pie de las escalinatas de la sexta etapa constructiva del Templo Mayor; fechadas entre el 1486-1502 d.C. durante el gobierno de Ahuízotl. 

Huitzilopochtli, “Colibrí Azul a la Izquierda” en náhuatl; fue conocido por el pueblo mexica como el Guerrero del Sur que volvió de entre los muertos. Al convertirse en el dios del Sol y la guerra; se encargó de guiarlos a la que sería conocida como la ciudad de Tenochtitlán; de ahí su importancia para los aztecas al momento de ofrecerle sacrificios. 

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La excavación en el Templo Mayor comenzó con el registro y levantamiento del cráneo del infante. Hace unas semanas se concluyó con la extracción de la caja torácica y parte de la columna vertebral. Por su parte, Los especialistas destacaron la conservación de las piezas; sobre todo porque en 1900 se construyó un colector de aguas negras que pasó a escasos centímetros de la caja que contenía el esqueleto del infante.

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